UNA GUATE VIVA Y PINTORESCA

Caminando por las calles de Guatemala me di cuenta de lo hermosa que es esta nación y de lo pintoresca que ha sido siempre.

martes, 15 de febrero de 2011

Ruptura Amorosa

¿Qué hacer cuando termina una relación?
Iniciar una relación es un momento que llena de felicidad, pero como todo en la vida esta etapa no es eterna. Con el tiempo se desgasta y las cosas ya no son como antes y cuando menos te das cuenta esa unión se ha deshecho.
Si la relación terminó en común acuerdo y la decisión fue aceptada por ambas partes de una manera amigable, las partes sin duda experimentarán dolor, pero los sentimientos de fracaso y culpa serán menores. Por el contrario si en una pareja una de las partes decide acabar con la relación, es muy probable que la otra parte, si no deseaba la ruptura, se sienta abandonada, rechazada o traicionada. Esta situación provoca sentimientos contradictorios de amor y odio hacia la que hasta hace poco había sido su pareja. Junto con estos sentimientos, es muy común que experimentemos un profundo sentido de pérdida y una gran dificultad para aceptar la nueva situación.
En ocasiones no sólo perdemos a la persona a amada, sino que con ella se van algunos amigos en común, los planes que hicimos a futuro, las costumbres, hábitos cotidianos y la seguridad que da el sentirse amado y acompañado.
Pero, ¿Qué pasa al día siguiente?...Cambia la rutina, hay alguien ausente, la vida giró tan rápido que no da tiempo a nada, y la depresión y el vacío son muy fuertes. Siempre el día después es difícil. El dolor ante estos casos no diferencia género y a pesar de que las mujeres somos las más sentimentales pues los varones también sufren mucho.
Normalmente cuando una relación sentimental termina tendrá que pasar un tiempo hasta superar la ruptura y recuperarse del dolor. Este periodo de tiempo se denomina "duelo" y consta de una serie de etapas típicas que variarán en tiempo y orden según cada persona. Y son las siguientes:
- Incredulidad y conmoción. Aunque nos hayamos dado cuenta de que el final era inevitable, cuando llega el momento de la ruptura no terminamos de creérnoslo y nos sentiremos aturdidos y conmocionados. Al principio no dejaremos de pensar en nuestra pareja y en qué fue lo que falló.
- Tristeza y pérdida. Es natural que nos sintamos profundamente tristes y con deseos de llorar. En definitiva, lo que nos ocurre es que perdemos a alguien a quien queremos y con quien deseamos estar. Le echamos de menos. En esta fase nos atormentamos pensando "no lo superaré", "nunca más encontraré a quien amar"... Es una fase en la que nos sentimos derrotados y hundidos, pensamos que no vamos a recuperarnos y que, probablemente, nunca encontremos a nadie de quien enamorarnos.
- Nostalgia. Pasado un tiempo nos invaden las ganas de recuperar lo perdido, incluso deseamos que nuestra ex-pareja vuelva con nosotros.
- Aceptación. Empezamos a aceptar la nueva realidad y a construir un futuro sin nuestra pareja.
Si bien es cierto, el duelo es necesario e inevitable así también es necesario el recuperarse y vencer esta etapa. Es fundamental empezar el día aceptando que la relación se terminó y ya no pensar más en el tema, ni mirar fotos recordando el pasado. También se puede escribir en un diario todo lo que se va sintiendo y así volcar sentimientos sin contarlos a todo el mundo y luego arrepentirnos de ello. Otra ayuda es no pensar qué fue lo que falló, en qué fracasamos, no es momento de balances, esa reflexión es bueno hacerla un tiempo después.
Con el tiempo la vida vuelve a cobrar sentido y todo queda como un mal sueño. Pero, ¿cómo conseguir que esta etapa sea lo más breve posible?
Lo ideal es  empezar a acercarnos a los amigos que dejamos de ver cuando estábamos en pareja, recordar qué hacíamos antes, qué cosas dejamos a un lado,  e iniciar una nueva etapa en donde seamos el centro de nuestra propia vida, hacer lo que nos llena, iniciar un deporte, tomar algún nuevo estudio, hacer un viaje, cambiar en el aspecto personal, el cabello, la ropa, cambiar muebles de lugar o comprar cortinas nuevas, hacer ejercicios, leer...etc. en pocas palabras cambiar la rutina y hacer cosas nuevas y diferentes para no seguir pensando en la ruptura. Esconderse en casa llorando no es nada bueno.
Mantén una actitud positiva, aunque la separación se esté haciendo insoportable, ten en cuenta que le acabarás olvidando. Evita los pensamientos destructivos.
No es aconsejable ver a la otra persona, ni hablarle durante algún y no enterarse de qué hace ni estar averiguándolo, porque eso sólo aumenta la etapa de duelo y dolor. Tampoco buscar sustituto y salir corriendo a buscar otro amor, eso dura poco y deja un vacío aún más profundo en nuestro corazón, disfruta de tu libertad y tu soltería para involucrarte en nuevos proyectos.
Aceptar el final de la relación y pensar que fue bueno vivirlo porque se ha crecido, es una forma de superar la crisis y salir adelante.
Otra forma de salir adelante y para mí la más eficaz y la más aconsejable es dejar tu pena y tu dolor en manos de Dios, para que sea Él quien sane tus heridas y renueve tu corazón, de esta manera será más llevadero el dolor de la pérdida e iremos dejando a un lado la tristeza, la amargura y el miedo a encontrar el verdadero amor.